5 consejos para mejorar tu fotografía de viajes (que no son los de siempre)

Regresar con imágenes que realmente cuenten como ha sido nuestro viaje y lo que hemos vivido es todo un reto (y a menudo, tiene muy poco que ver con la cámara con la que las hemos tomado o el número de megapíxeles de que disponemos). Una imágen puede ser técnicamente perfecta pero no emocionarnos. De hecho nos podemos ir al sitio más espectacular del mundo y volver con fotografías que interesen más bien poco.

La buena fotografía de viajes es mucho más que ir lejos y tomar fotos, hay que poner en ello toda la intención y actitud. Así que espero que estos consejos te ayuden a inspirarte y a mejorar tu fotografía de viajes.

1. Todo es interesante, también los detalles.

A menudo nos quedamos boquiabiertos ante un gran paisaje o ese monumento espectacular al centro de la ciudad. ¡Click! Ya tenemos la foto general, pero… ¿y los detalles?

En una foto en gran angular es difícil transmitir ciertas sensaciones y realidades. Mirar de cerca y encontrar aquello que va a complementar el resto de imágenes puede ser tan importante como la foto principal.

Piensa en ellos como las anécdotas que mejoran y hacen atractivas tus historias y que les transmiten ese toque personal.

2. ¡Activate!

Para conseguir fotos diferentes, hay que activarse y hacer cosas diferentes.

Siempre digo que es difícil hacer fotos a los monumentos desde dentro. De hecho a menudo hay que distanciarse bastante e ir a sitios poco sospechados para encontrar esa composición que le da sentido y lo integra en el paisaje del sitio que estamos visitando. A veces ni siquiera la mejor foto de una ciudad es la de su monumento más famoso.

Si quieres fotos de gente pescando súbete a la barca. Si quieres fotos de mercados tradicionales y auténticos aléjate del centro, ve a la ciudad de al lado de la que nadie ha oído a hablar. Si quieres fotos de amaneceres espectaculares madruga y arriesga.

De verdad que no se me ocurre otra manera…

3. No te olvides de la gente.

A veces tenemos la gran tentación de tomar la foto cuando no hay nadie que nos ‘ensucie’ la imagen. Esperamos y esperamos hasta que la escena se vacía de otros turistas y lo tenemos todo para nosotros solos. Pero en realidad, con un poco de paciencia, en la mayoría de ocasiones la foto nos va a mejorar mucho si somos capaces de incluir a personas en ella.

La gente en las fotografías nos dan una idea de la escala de lo que estamos viendo, nos aportan información del sitio en el que estamos, nos ayudan a expresar lo sentido en ese lugar, hacen que el espectador pueda trasladarse al lugar.

Introducción a la Fotografía de Viaje - Isma Monfort Vialcanet

4. Acercate, acercate, acercate.

Seguro que ya conoces la mítica frase de Robert Capa: “Si tus fotos no son suficientemente buenas, es que no estás lo suficientemente cerca”.

Disparar con zoom, desde un sitio confortable y discreto, puede sonar muy cómodo y hasta cierto punto fácil. Pero creeme que a menudo los resultados van a ser mucho mejores si te acercas por ti mismo a la escena. Los elementos van a cobrar detalle, relevo. Nosotros mismos nos vamos a incluir en la acción trasladando al espectador de forma mucho más efectiva. No le tengas miedo (eso sí, siempre con respeto y buena actitud).

5. Conoce a fondo tu equipo.

No te preocupes, no me refiero a saber todos los detalles técnicos de la cámara. Me refiero a saber sus posibilidades y limitaciones en general.

Las imágenes las creamos primero en nuestra imaginación, luego las capturamos con la cámara. Las fotografías están allí casi de la misma forma que una escultura está dentro de un bloque de mármol. Pero para que el proceso funcione ayuda muchísimo saber qué puede y qué no puede hacer el equipo del que disponemos.

Es por eso que a veces se recomiendan las ópticas fijas y equipos buenos pero con ciertas limitaciones. Si solamente tenemos una focal, fácilmente vamos a empezar a ver el mundo en esa focal. Vamos a saber cómo va a quedar la foto antes de tomarla y eso nos va a dar una gran ventaja.

Si no tenemos ni idea de qué es capaz nuestro equipo, lo más probable es que saquemos la cámara y empecemos a buscar la foto viendo el mundo a través de su pantalla o visor.

Si por el contrario ya lo conocemos y dominamos, nos podremos dar el gran lujo de experimentar el mundo sin pantallas de por medio y solamente sacar la cámara y hacer la foto en el momento preciso. Suena bien, ¿verdad?.