Antes y después de una edición para Instagram

Retomando brevemente en el artículo sobre “Cómo editar tus fotografías para Instagram”, me gustaría compartir la edición de una de mis recientes imágenes compartidas.

A veces oímos que no hay que retocar nuestras imágenes en programas como Lightroom o Photoshop. Esto, hasta cierto punto, puede ser así si disparamos en JPG, pero si disparamos en formato RAW (sin procesar) editar de algún modo o otro la foto se vuelve en algo casi imprescindible.

Los ficheros RAW son ‘planos’, casi grises y sin contraste. Contienen toda la información que captó el sensor al tomar la foto, pero hace falta procesarla. O, dicho de otra manera, editarla.

Así es como quedó la foto original en formato RAW (el ‘antes’):

Se nota que tiene potencial y la luz es buena (¡lo principal!) Pero teniendo en cuenta todo lo comentado en el artículo sobre “Cómo editar tus fotografías para Instagram” aún le falta para estar lista para compartir en la red social.

Y este es el resultado final (el ‘después):

Como ves, se han subido de luz algunas partes de la imagen y se han corregido aberraciones ópticas. También se ha recuperado parte del cielo y ajustado el balance de blancos para recrear las condiciones del momento en que se tomó.
(puedes ver la imagen compartida directamente en Instagram)

Puede parecer que el resultado final es un poco exagerado, cierto. Pero hay que recordar que principalmente va a ser vista en pantallas de móvil pequeñas y no siempre con las mejores condiciones de luz. Hay que adaptarse a cada medio.

Hacer una edición no debería ser algo complicado, especialmente en la Fotografía de Viajes en que no añadimos o eliminamos nada de la escena (al tratarse una disciplina dentro de la Fotografía Documental). Simplemente hay que tener una idea clara de lo que se quiere transmitir y seleccionar los ajustes necesarios hasta encontrar el equilibrio ideal.