Rápida introducción a la Fotografía de Viaje (y al blog)

Introducción a la Fotografía de Viaje - Isma Monfort Vialcanet

Los hay quienes no salen de viaje sin un buen libro, otros se llevan su pijama favorito para sentirse un poco más como en casa allá donde estén. Pero lo que sin duda que todos nos aseguramos de llevar con nosotros de viaje es una -o varias- cámaras fotográficas para traernos de vuelta un recuerdo de los sitios visitados y las experiencias vividas. Ya sean las grandes réflex y sus lentes intercambiables o el siempre a mano teléfono móvil.

La fotografía y los viajes han ido de la mano desde casi la misma invención de las cámaras, y no es por casualidad. Y así me ocurrió también a mi desde el momento en que fui medianamente capaz de salir por mi mismo a ver mundo. Teniendo en cuenta esto, quizás no es tan mala idea saber un poco más de qué va esto de ‘la fotografía de viaje’ e intentar mejorar en la medida de lo posible nuestra técnica y narrativa.

Porque claro…

¿toda imagen hecha durante un viaje
se puede considerar “Fotografía de Viaje”?

La categoría es tan amplia que habría quien pueda decir que sí, pero haciendo caso de los que saben:

“La Fotografía de Viaje es un género fotográfico que comprende la documentación del paisaje de una área, gente, cultura, vestimenta e historia. Imágenes que expresan la sensación de un tiempo y un lugar, que retrata una tierra y su gente, o una cultura en su estado natural sin limitaciones geográficas”.

(extraído de la Photographic Society of America)

El género fotográfico más completo

Siguiendo la definición, vemos que la Fotografía de Viaje incluye (entre otras) la fotografía de paisaje, gente y cultura. Es decir, no se limita solamente a una faceta. Eso permite un gran número de posibilidades y opciones creativas y personales, pero también nos obliga a ser flexibles y adaptarnos a cada circunstancia y entorno. ¡Es todo un reto!

Introducción a la Fotografía de Viaje - Isma Monfort Vialcanet

También eso a menudo se refleja en nuestro equipo, que en la mayoría de ocasiones llevamos siempre con nosotros junto con el resto de equipaje. Un equipo lo más ligero posible intentando no comprometer la calidad, un equilibrio siempre complicado de mantener y que da mucho que hablar (y más de un dolor de cabeza).

Todos tenemos nuestras preferencias, pero para mi es esencial ser flexible (lo que a menudo implica ópticas tipo zoom) e intentar pasar lo más inadvertido posible (lo que a menudo implica cámaras de tamaño reducido).

La Fotografía de Viaje como elemento documental

Quizás para mi el carácter documental es la parte más interesante de las imágenes que tomamos cuando salimos a explorar, y es posible que ese sea el principal elemento a tener en cuenta para distinguir la Fotografía de Viaje de simplemente una imagen ‘tomada durante un viaje’. Volver con fotos que nos aporten valor más allá de lo estrictamente personal.

Eso significa que debemos ir con especial cuidado tanto a la hora de tomar las imágenes como cuando las editamos. En todo momento debemos ser conscientes de no manipular las escenas ni las imágenes para preservar su valor documental. Es evidente que hay muchas técnicas -y cada día más sencillas- para hacer visualmente más atractivas nuestras imágenes. A todos nos gustan los ‘likes’, pero debemos preguntarnos si con esas manipulaciones no estamos, en realidad, devaluando nuestra fotografía.

Las ‘normas’ de lo permitido son sencillas pero a su vez abiertas a interpretación. No hay una fórmula clara y definitiva, con todos los conflictos que a veces eso genera en certámenes tan importantes como el World Press Photo. Pero en general la idea se basa en mantenernos honestos a lo visto y vivido sin manipular la imagen hasta un punto que pueda llevar a engaño.

Introducción a la Fotografía de Viaje - Isma Monfort Vialcanet

¿Puede la cámara del móvil substituir la cámara fotográfica de toda la vida?

Por supuesto que sí, no hay que cerrarse a los nuevos equipos y posibilidades. Solamente hay que ser conscientes de las limitaciones técnicas con las que nos vamos a encontrar y estar preparados para sacarle el máximo partido posible. De hecho, las cámaras de los móviles, bien usadas, nos permiten romper muchas barreras con la gente que fotografiamos y su reducido tamaño las hacen a menudo la cámara más fácil de llevar a todos lados.

No hay una única forma de enfrentarse a la Fotografía de Viaje, es evidente. Cada uno debe encontrar la suya poniendo el peso en aquello que más valore o prefiera, algo que en mi caso aún la hace más atractiva.

No nos dejemos llevar solamente por modas o tendencias que parecen reducir el género en una serie de imágenes épicas de sitios imposibles (como ciertas ‘apps’ nos sugieren bajo su popular #travelphotography). Todas las modas acaban pasando, el reto está en encontrar nuestro estilo propio. Exploremos todas las facetas que lo hacen tan interesante, variado y completo.