Las fotos en el móvil me salen mejor… ¿Por qué?

No es extraño hoy en día oír decir a fotógrafos aficionados que la cámara de su móvil hace mejores fotos que su compacta o réflex sencilla. Y seguramente tienen toda la razón, como mínimo de forma aparente. Pero, ¿cómo puede ser?. Nos hemos comprado una cámara de cientos de euros y luego resulta que el móvil hace mejores fotos. ¿Tiene eso algún sentido?

Hay varios factores a tener en cuenta antes de poder afirmar rotundamente que los móviles hacen mejores fotos. De hecho es posible que sea uno de esos casos en que una comparación directa sea un poco injusta ya que no se trata cámaras que operan de igual forma.

Cada uno de los factores interviene en la percepción final así que quizás sea mejor analizarlos brevemente para poder comparar mejor:

Procesado de imagen

Los móviles actuales en general aplican un procesado bastante intenso a las imágenes captadas por sus cámaras, y ahí está la clave de verdad de todo el asunto.

La información que capta el sensor debe ser procesada antes de ser ‘fijada’ en el archivo JPG final y, por lo general, los ‘smartphones ‘aplican un procesado más agresivo que las cámaras compactas o réflex.

Este procesado afecta a la saturación de los colores, la nitidez o detalle o el contraste. Si bien esto siempre se ha podido ajustar, los móviles aplican ajustes algo más agresivos para conseguir que sus imágenes se vean mejor. Eso sí, a veces al mirar en detalle descubrimos que para ello también reducen la calidad final. La clave está en que pocos miramos ‘píxel a píxel’ las fotos del móvil.

La pantalla

Pocas veces las fotos hechas con el móvil las pasamos al ordenador para inspeccionarlas en una pantalla grande. Lo más habitual es que siempre las disfrutemos en la pequeña pantalla en la que cuesta mucho más ver los defectos o falta de calidad real.

Por eso muchas marcas se conforman con sensores de 12 o 16 megapíxeles, ya que estos son más que suficientes para las pequeñas pantallas de los móviles y compartir en las diferentes redes sociales.

Sin embargo, con las cámaras compactas digitales convencionales, esperamos poder ver y editar las imágenes en el ordenador así que unos cuantos píxeles más no van a ir mal. Eso también afecta al primer factor, el procesado, ya que es más fácil procesar imágenes reducidas que de gran tamaño.

Inteligencia Artificial

Cada vez es más habitual ver que los teléfonos móviles aplican la Inteligencia Artificial a la hora de tomar las fotos con la cámara, algo que de momento las cámaras digitales convencionales todavía no están haciendo (tiempo al tiempo).

Eso significa que el móvil detecta que tipo de foto vamos a tomar y en qué situación nos encontramos: si estamos en la playa, en la ciudad…. si hay luz suficiente o escasea… si tenemos delante una persona, un animal o un paisaje… etc. De esta forma se adelanta e ajusta los parámetros tanto en el momento de tomar la foto (velocidad e ISO), como a la hora de procesarla instantes posteriores a la toma (subiendo o bajando saturación, contraste y nitidez).

Nuestra querida cámara digital, deja eso a nuestra decisión, lo cual nos requiere más trabajo (y mayor probabilidad de fallos) pero también mucho más margen para decidir y tener control de lo que queremos hacer con la imagen final.

Fotografía computacional

Gracias a esa Inteligencia Artificial, el uso de sensores pequeños y la alta capacidad de procesado de los chips de los teléfonos móviles modernos, los fabricantes de móviles cada vez más se atreven a jugar con la fotografía computacional con resultados más que sorprendentes.

En resumen, se trata de fusionar dos o más imágenes tomadas en fracciones de segundos para mejorar el resultado o generar efectos que no serían posibles de otra manera.

Un buen ejemplo lo vemos con la capacidad de muchos móviles de generar un desenfoque del fondo al hacer un retrato, o la posibilidad de usar la información de múltiples cámaras para obtener una imagen con un zoom aparente con lentes que no disponen de dicho zoom.

Evidentemente, esto no ocurre en las cámaras convencionales… por lo menos de momento.

Dicho todo esto…
¿hacen los móviles mejores fotos?

Pues seguramente no, aunque lo parezca.

Lo que probablemente ocurra es que el móvil PROCESA mucho mejor y más rápido las imágenes que las cámaras convencionales. Un proceso que pasa a menudo inadvertido y que hace que pueda parecer que hacen mejores fotos de lo que realmente hacen.

De hecho es posible que las otras cámaras procesen las imágenes poco o nada (en el caso de los ficheros RAW) dejando para nosotros ese paso, algo que algunos apreciamos para tomar el control, pero que para la mayoría seguramente ni compensa ni es necesario.

Así que no te preocupes si tienes la sensación de que tu móvil saca mejores fotos. Seguramente podrías conseguir resultados parecidos o mejores con tu réflex, pero ¿te compensa el trabajo que deberías hacer en la edición? Cada vez en más casos, el móvil va a ser la mejor opción y la más eficaz y no hay nada malo en eso.

Y es que las cámaras de los móviles han dejado de ser el futuro de la fotografía… ¡son el presente!