¿Qué equipo fotográfico me llevo de viaje?

Me encuentro en estos momentos haciendo la maleta para salir de viaje por Egipto durante unas cuantas semanas. Para un fotógrafo el equipo a llevar puede ser tan importante como la ropa o demás elementos de la maleta. Es más, suele generar más de un dolor de cabeza al intentar llevar lo máximo posible en el espacio y peso disponible.

El “por si acaso” suele aparecer con frecuencia y hay que vigilar con ello. Si nos vamos animando podemos terminar llevando un montón de equipo que no vamos a usar o que solamente saldrá de la bolsa en una ocasión o dos.

En mi caso la prioridad es la fotografía (para otros puede ser el vídeo) y el poder viajar ‘ligero’. Por eso ya hace muchos años que me decanté por sistemas APS-C que me aportan un tamaño y peso reducido comprometiendo muy poco la calidad de la imágen.

Así pues, actualmente uso el sistema ‘M’ de Canon (mirrorless) llevando dos cuerpos: uno completo (con óptica zoom) y otro mucho más compacto (con óptica fija 35mm equivalente). Algo muy interesante es que las dos cámaras comparten un sensor idéntico y puedo usar en ellas las mismas ópticas indistintamente.

¿Vale la pena llevar dos cámaras encima?

Siempre he sido partidario de llevar dos cámaras de viaje, una grande y otra compacta. No le veo mucho sentido a llevar dos cuerpos de características similares, la gracia es poder aprovechar las particularidades de cada equipo.

Durante un viaje nos vamos a encontrar con oportunidades para documentarlo de todo tipo. Algunas veces podremos parar y usar el equipo grande y de mayores prestaciones, pero en otras vamos a querer algo rápido y discreto para tomar una fotografía en el mismo instante.

Yo siempre recomiendo llevar en todo momento una cámara encima y para eso las de menor tamaño nos van a ser especialmente prácticas. Además, los sistemas pequeños intimidan mucho menos y llaman poco la atención. Algo muy interesante en según qué momentos y situaciones.

Dos cámaras que no compiten, se complementan.

Accesorios fotográficos: solamente los imprescindibles

¿Seguro que vamos a necesitar ese trípode tan chulo? ¿Cuanta veces vamos a echar de menos el flash que hemos dejado en casa? Aceptemoslo, lo más probable es que no vayamos a necesitar de verdad todos esos accesorios que a veces nos facilitan la vida. En lugar del trípode, vamos a buscar una mesa o superficie plana. En lugar del flash vamos a intentar ser creativos con la luz de la que disponemos.

De hecho, en los últimos viajes ni ordenador me llevo. Los móviles han ido aumentando de prestaciones y me permiten hacer casi todo lo que necesito. Por supuesto no puedo editar las fotos con la misma facilidad, pero es que para eso siempre he preferido esperar a la vuelta.

Cuando salimos de viaje, sí se cumple aquello de que ‘menos es más’.

Las diferencias de tamaño (y peso) son evidentes. También algunas prestaciones.

Muchos aseguran que para la fotografía de viaje lo mejor que podemos llevar es una cámara equipada con un objetivo fijo con focal de 35mm (o equivalente). Así de sencillo y beneficioso para nuestras espaldas. Y quizás tengan razón, pero de momento aún no me he atrevido a hacer un viaje solamente con esta opción. ¿Llegará ese día?